La desaparición de Cadillacs & Dinosaurs

Cadillacs and Dinosaurs - Camelot Translations

La desaparición de Cadillacs & Dinosaurs

En la mayoría de los salones de videojuegos sudamericanos (y me atrevo a decir, con pocas pruebas, que españoles también) previos a los 2000 entre los beat ‘em ups infaltables siempre, pero siempre resaltaba el mueble de Cadillacs & Dinosaurs, un título con el sello de calidad indiscutible de Capcom que vertía todo lo aprendido en el género con sus éxitos anteriores y lo potenciaba aún más combinando distintos elementos jugables con un mundo sumamente original basado en un cómic bastante desconocido. Sería justamente esa licencia lo que causaría la desaparición del juego en la era moderna.

Para entender la popularidad de la tira es necesario situarse en el año 1993, un período de la industria del entretenimiento dominada casi absolutamente por los dinosaurios tras el rotundo éxito de Jurassic Park, aunque la historia de Cadillacs & Dinosaurs aportaba una visión muy diferente y más que original a esta temática.

La historia del juego se basa en los cómics publicados por Kitchen Sink Press (aunque luego también los reimprimió Dark Horse y hasta Marvel) y concebidos por Mark Schultz. En este universo, una catástrofe ambiental obligó a los humanos a vivir en refugios subterráneos a principios del siglo XXI. Cuando finalmente la gente decide volver al mundo exterior, las cosas cambiaron radicalmente e incluso los dinosaurios regresaron para poblar el mundo.

La obra de Schultz combinaba prehistoria con elementos de la cultura pop de los años 50, dilemas ambientales y un estilo artístico muy particular.

Nace el videojuego

Capcom adaptó la historia de Jack Tenrec y sus amigos (Mess O’Bradovich, Hannah Dundee y Mustapha Cairo) a un título que permitía que hasta tres jugadores pudiesen disfrutar de la partida en simultáneo y añadía la mecánica de golpes combinados, es decir, que solo era posible ejecutar ciertos movimientos con personajes específicos en pantalla. El título se alejaba de algunos elementos tradicionales del género y añadía más armas y, principalmente, dinosaurios a la ecuación.

La música del juego estuvo a cargo de Isao Abe quien fue autor de otras grandes melodías de juegos de Capcom como Street Fighter II, Dungeons & Dragons: Tower of Doom, Street Fighter Alpha 3 entre otros tantos y de Shun Nishigaki que le dio vida a varias composiciones de Resident Evil 2 y hasta de X-Men: Children of the Atom.

El título fue un éxito en casi todos los mercados aunque falló en Estados Unidos, justamente el lugar de donde era oriunda  la franquicia, pero esto no detuvo a la IP que siguió apostando por nuevos caminos.

Otros mundos

Conjuntamente con el arcade de Capcom, Cadillacs & Dinosaurs estrenó su serie animada que tuvo apenas unos 13 episodios. En Argentina, HBO fue la encargada originalmente de emitirla aunque luego se vendió a otros canales como Magic Kids.

La franquicia también tuvo su propio juego de mesa y hasta salieron al mercado algunas barras de cholate ostentando la marca.

Ya para el año 1994, Sega anunció un título de Cadillacs & Dinosaurs para su SegaCD y a pesar de que muchos nos emocionamos ante la perspectiva de poder jugar al arcade en casa en tiempos donde los emuladores eran una especie de cuento de hadas, el juego que salió al mercado fue un rail shooter de muy baja calidad desarrollado por Rocket Science Game titulado Cadillacs and Dinosaurs: The Second Cataclysm que vendió muy pocas copias y llegó a aparecer también en MS-DOS.

El destino de Jack Tenrec

Ahora que ya tenés la coyuntura de Cadillacs & Dinosaurs, resta preguntarse la razón por la cuál el juego de arcades no aparece en ninguna plataforma para comprarlo. Pues bien, en 1996 Xenozoic Tales dejó de salir dejando la historia sin un final concreto hasta el momento de escribir estas líneas. A su vez, Capcom nunca llegó a renovar la licencia con Mark Schultz que es el dueño de los derechos de Cadillacs & Dinosaurs, derechos que probablemente sean mucho más caros que en su momento y que pueden no terminar redituando para Capcom, más teniendo en cuenta la baja popularidad de la serie en un mercado tan grande como Estados Unidos.

A pesar de esto, no todo está perdido si tenemos en cuenta un caso reciente de similares características. En el recopilatorio Marvel vs. Capcom Arcade Collection aparece como una suerte de bonus track el beat ‘em up de The Punisher que también se creía perdido por cuestiones de licencia, tal vez un nuevo recopilatorio nos traiga sorpresas en forma de Cadillacs y algunos dinosaurios.

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Los videojuegos de Thundercats

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Los videojuegos de Thundercats

Este artículo nace hace ya un tiempo, en una cena en donde un colega hizo una observación más que válida, él mencionó que con lo popular que fueron los Thundercats a mediados de la década del 80, la presencia de los felinos cosmicos en el mundo de los videojuegos fue realmente escasa, incluso podría decirse que casi nula, y tenía razón. Veamos qué fue lo que ocurrió.

En aquella era joven de la industria, por increíble que parezca, solo apareció un juego de la franquicia que se tituló ThunderCats: The Lost Eye of Thundera y es el único, hasta el momento de escribir estas líneas, basado en la serie de TV original aunque sí se hicieron otros juegos de Thundercats, que terminaron no teniendo nada que ver con la tira, algo que voy a desarrollar un poco más adelante.

Elite Systems fue la encargada de desarrollar ThunderCats: The Lost Eye of Thundera en 1987 y el juego llegó exclusivamente a microcomputadoras. En principio, solo vio la luz en la Amstrad CPC, la Commodore 64 y el ZX Spectrum, luego llegaría la Atari ST y la Amiga.

Como era moneda corriente por aquellos días, la historia del juego no era ningún prodigio literario; Mumm-Ra robó el Ojo de Thundera y Lion-O, armado con la Espada del augurio, es el encargado de recuperar el objeto abriéndose paso a través de 14 niveles. 

Si bien Mumm-Ra es el enemigo principal del juego, como no podía ser de otra manera, solo aparece pocas veces y ni siquiera hay que derrotarlo para concluir la historia, el título concluye con más pena que gloria al pasar el nivel 14. Así y todo, el juego recibió buenas críticas en su momento, tal vez por ser lo único que había relacionado a los héroes que aparecían en los programas de TV infantiles, en vasos, sábanas, figuras de acción y en todo lo que se te ocurra.

Lo curioso de este juego, es que originalmente ni siquiera iba a ser un título de Thundercats y esto se evidencia con un simple hecho: la icónica música de la serie no estaba en ningún lugar del juego, pero antes de que pienses que esta teoría es muy descabellada, dejame que te complete el concepto con más información.

Feel the magic, hear the roar

Elite Games consiguió la licencia de Thundercats para explotarla en distintos videojuegos pero había un obstáculo: el primer juego tenía que estar listo para la Navidad de 1987 pero viendo cómo iba la cosa decidieron no arriesgarse y contrataron a otro estudio (Paradise Software) para desarrollar otro juego de la franquicia en caso de que no llegasen a cumplir el plazo estipulado, por lo que en un momento había dos juegos de Thundercats en desarrollo al mismo tiempo.

Para agregar un poco más de confusión a la cosa, es posible que en este punto te estés preguntando cuál de esos dos juegos fue finalmente ThunderCats: The Lost Eye of Thundera y la respuesta, que probablemente te decepcione, es: ninguno.

Y es que ninguno de los dos estudios llegaba a tener ningún juego listo para el 24 de diciembre de 1987, por lo que Elite Systems le compró al estudio Gargoyle Games un juego que estaba casi terminado, Wolf, al cual le cambiaron los gráficos y este sí terminó siendo el juego de Thundercats que tiene música de Rob Hubbard y no la de la serie de los queridos felinos.

¿Y entonces qué pasó con los juegos de Thundercats?

Los juegos de Thundercats salieron aunque nada tuvieron que ver con esos personajes. El título que Elite estaba desarrollando, tras unas modificaciones en los sprites del protagonista, terminó ofreciéndose a Capcom como una secuela de Ghosts ‘n Goblins que la compañía japonesa rechazó. Sin embargo, Elite terminó publicando el juego en 1988 con otras modificaciones y bajo el nombre de Beyond the Ice Palace.

El juego de Paradise Software se convirtió en Bomb Jack 2, una secuela que es evidente que no nació como tal y que cuya música es muy similar a la de la intro de Thundercats.

El futuro y el presente de los videojuegos de Thundercats

Una publicidad de la época dio a entender que Thundercats: The Lost Eye of Thundera llegaría también a la NES pero si la adaptación a la consola llegó a planearse, el proyecto no duró mucho ya que nunca salieron a la luz ni siquiera imágenes del desarrollo. En 2012, la Nintendo DS volvió a poner en pantalla a un juego de Thundercats, títulado así, simplemente, que se trató de un hack ‘n slash con plataformas bastante decente, pero con los diseños de la nueva tira de animación que tuvieron los personajes, la anteúltima reedición de la serie animada. 

En 2015, unos fans decidieron mejorar el The Lost Eye of Thundera agregándole algunas mejoras gráficas, más niveles y un enfrentamiento final con Mumm-Ra, por si te interesa probarlo, lo podés descargar gratuitamente desde acá.

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La ausencia de Jordan en NBA Jam

NBA Jam - Camelot Translations

La ausencia de Jordan en NBA Jam

La idea de esta nueva sección del blog es contar algunas historias del mundo de los videojuegos que no atañen particularmente a la localización o a la accesibilidad. El primero de estos textos tiene que ver con un juego que disfruté muchísimo en su día y el que es, para muchos, uno de los mejores juegos de básquet de estilo arcade que se hayan creado, incluso para los estándares de la actualidad.

La primera versión de NBA Jam llegó en 1993 y presentaba no solo gráficos digitalizados sino licencias de jugadores reales de toda la NBA de aquellos días. Cada equipo contaba con un par de jugadores que se medían con rivales haciendo uso de todo tipo de empujones, codazos y deleitando a los jugadores con las volcadas más increíbles y exageradas que se hayan visto en un juego de este estilo. Solo faltaba una pequeña gran cosa: Michael Jordan, la estrella más que indiscutida de aquellos años no estaba en la pantalla de selección.

El equipo fetiche de todos por aquellos años, Chicago Bulls, incluía a Scottie Pippen y Horace Grant y posteriormente a Pippen, B. J Armstrong y Tony Kukoc pero el número 23 del equipo de la ciudad del viento no aparecía por ningún lado, y eso que el juego de Midway tenía códigos secretos para jugar incluso con el entonces presidente de Estados Unidos, Bill Clinton.

¿Cuál era el problema de Jordan con NBA Jam? Para entenderlo, quizás sea mejor comenzar por los juegos en los que Jordan sí era un jugador visible y seleccionable.

El comienzo de la leyenda

Es difícil establecer donde comienza la leyenda de Jordan a nivel popularidad, pero en 1984 varios diarios ya hablaban del desempeño de la estrella en las olimpíadas de verano de ese año y en la pretemporada de la NBA. Aquellos artículos ya mencionaban el calzado de la futura figura, un dato no menor para esta historia.

Nike conseguiría un contrato de exclusividad con Jordan para el segundo partido de este en la NBA, pero esto no afectó de manera inmediata a los videojuegos. En títulos como Bulls vs. Lakers, Bulls vs. Blazers, Tecmo Basketball Game, Tecmo Super Basketball Game y en la saga NBA All-Star Challenge se podía jugar con Jordan y controlarlo sin inconvenientes. De hecho, en el caso del Tecmo Basketball Game sucede algo curioso, y es que cuando el juego recién salió, los derechos de la imagen y el nombre de Jordan estaban unidos a la licencia de la NBA, algo que luego el jugador luego reclamaría para que Nike y él mismo manejasen, lo que provocó que otras versiones posteriores del mismo juego tuviesen que retirar el nombre del jugador reemplazándolo por el genérico «Guard 99» y este sería el principio de la desaparición de Jordan de los videojuegos.

Títulos posteriores, como la popular saga NBA Live de EA, tampoco pudieron utilizar el nombre del jugador, aunque siempre se las arreglaban para poner a un genérico con un parecido bastante grande.

Los permitidos

A pesar de que no sean muy recordados, el jugador sí vendió los derechos de su nombre a algunos juegos, curiosamente de EA. En el año 1993 se estrenó Michael Jordan in Flight, un título bastante flojo para MS-DOS y Michael Jordan: Chaos in the Windy City, un extraño juego de plataformas que tiene como protagonista al astro pero que nada tiene que ver con el deporte excepto en los movimientos del protagonista y que los disparos son pelotas de básquet de distintos colores.

Jordan recién volvería a un juego del deporte que lo consagró en NBA Live 2000 y se podía desbloquear en NBA Street Vol 2. En NBA 2K11 incluso adornaría con su imagen la portada del título en todas las consolas en las que vio la luz.

Todo muy lindo, pero ¿y el NBA Jam?

Si bien Jordan no aparece en ninguna de las versiones oficiales del juego, hace relativamente poco, uno de los desarrolladores del juego, Mark Turmell, confesó que se hicieron algunas versiones especiales del arcade del juego que incluían a Gary Payton, Ken Griffey Jr. y al propio Michael Jordan, todo a pedido de ellos mismos. Se habrían hecho apenas 5 de estas máquinas y estarían aún en poder de los deportistas y de desarrolladores, Payton confesó tener 3 en su garage.

Esta versión del juego, al parecer, se filtró y se conoce con el nombre de NBA Jam Special Edition pero todavía hay ciertas dudas sobre si esto no se trata de un hack muy bien hecho. 

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