Los litigios legales en el mundo de los videojuegos no son algo poco común, pero las idas y vueltas burocráticas por cuestiones relacionadas al plagio, principalmente entre grandes empresas, son algo bastante menos frecuente. En tiempos modernos, recuerdo particularmente la demanda de Nintendo contra Pocketpair por las simulitudes entre Palworld y la saga Pokémon, pero hace más de 30 años Capcom llevaba a juicio a Data East por Fighter’s History, un juego que parecía muy similar a Street Fighter II.
En la época, Capcom mantenía reyertas amistosas con empresas como SNK parodiándose una con otra con personajes en sus juegos, Dan Hibiki en Street Fighter y Yuri en The King of Fighters, por ejemplo, pero con Data East la cosa no fue nada amistosa y un juez fue quien finalmente terminó dirimiendo el conflicto con una resolución que no fue la que Capcom esperaba al momento de iniciar el proceso.
Street Fighter II no fue el inventor del género de lucha, pero sí fue un título que le dio la estructura final que continúa hasta nuestros días, con muchas mejoras, es cierto, pero la base continúa siendo la misma de aquellos días. Data East, por su lado, tenía varios lanzamientos grandes en su haber, incluido Karate Champ, uno de los primeros juegos de lucha que, a su vez, también había generado una demanda por plagio (aunque esta vez originada por Data East) contra la empresa Epyx por el parecido entre World Karate Championship y el ya nombrado Karate Champ.
La situación con Capcom fue bastante similar aunque con algunas particularidades.
El argumento de Capcom tenía que ver con las similitudes que aparentemente existían entre los luchadores de ambos juegos, por ejemplo, la luchadora Fei-Lin se decía una copia de Chun-Li, aunque más allá de tratarse de dos personajes femeninos entrenados en kung-fu, no haya otros parecido. Del mismo modo, Capcom esgrimió que Samchay era una copia de Sagat, Marstorius de Zangief, Ray MacDougall de Ken y Makoto Mizuguchi de Ryu, entre algunos otros más.
Más allá del parecido estético entre los luchadores de los distintos juegos y el de las nacionalidades, lo que Capcom vertía en su demanda es que los movimientos especiales se ejecutaban con los mismos comandos que en Street Fighter II, algo que finalmente terminaría de inclinar el fallo en favor de Data East.
El 16 de marzo de 1994, el juez William Orrick Jr. dictó sentencia. El fallo afirma que si bien se aprecia cierta similitud entre los personajes, las ideas, las mecánicas y otros elementos no están protegidos bajo el derecho de autor, particularmente los comandos, de los cuáles Orrick en su sentencia afirma que no pueden atribuirse a una sola compañía para no limitar a los desarrolladores al momento de crear un juego. Por aquí te dejo la sentencia completa que es mucho más extensa y detallada de lo que resumí en este párrafo.
Data East logró una victoria decisiva contra Capcom que esta última nunca apelaría a un tribunal superior, pero finalmente terminó perdiendo la guerra contra los inventores de Street Fighter en 2003 cuando la empresa finalmente se declaró en bancarrota y todas sus licencias pasaron a manos de G-Mode, incluyendo Fighter’s History.
Esta franquicia tiene apenas dos entregas Fighter’s History y Fighter’s History Dynamite que se estrenó en el mismo año del fallo a favor de los desarrolladores e incluye dos nuevas luchadoras: Yungmie y Zazie.
Hace relativamente poco salió a la luz un video más que interesante e ilustrativo en donde una representante de Data East, Mitsujo Adleman que explica los pormenores de las diferencias y las semejanzas de Fighter’s History y Street Fighter II.